miércoles, 29 de octubre de 2008

UN, DOS, TRES, JUGUEMOS OTRA VEZ

Y ahí estaban las cartas sobre la mesa. Las cartas dadas y yo sin ganas de jugar. Debí tomarlas, ok, me porto bien cuando debo portarme mal.
Sobre el teclado del computador mis manos se mueven sin conciencia, una comparación exagerada me hace sentir como una pianista... en este caso la melodía es lo que siento, esto que estas leyendo son las notas que debes interpretar.
Soy una compositora. Aunque este último tiempo mis diferentes secciones musicales desafinan. Destiempos y descoordinación, falta de maestría en mis músicos. Los músicos son un desastre.. eso siempre me dice emily. Y debería escuchar; siempre que me encuentre lúcida.
Orillas de un lago, orilla de una calle. Yo que no veo la hora de que pueda irme de aqui.... tu sabes donde, sabes quien, como o cuando. Esas respuestas que me guardas, porque yo todavía no me entero de que diablos hago en esto.
Clavos que sueltan la madera, clavos y más clavos... you know?
Ayer tenía pesadillas despierta, obligué a acostarme y no hacer una estupidez de las que ya sabes. Me obligo a controlar ese lado maquiavélico y dramático que quiere una verdadera explosión de fuego antes de consumir el último resto de combustible.
Aqui voy... me voy y no pienso volver

1 comentario:

hizzymmi dijo...

me alegro que no jueges ora vez, aunque yo lo hago y no me arrepiento, la cordura, es relativa pero necesaria, alguien la debe tener.mis momentos son de escasa lucides