sábado, 14 de julio de 2012

De un sueño ...

Me ataco la nostalgia por aquellas cosas que olvide guardadas mientras esperaba que la vida me diera sorpresas... nostalgia de cosas que no sucedieron, de personas que se grabaron en mi frente y momentos que me parecen tan irreales. Me alcanza la vida para seguir soñando?

miércoles, 1 de febrero de 2012

IRIDISCENTE

Que paciencia disfrutar de la vista monótona de los cien y un archivadores frente al computador, la pantalla se vuelve el foco de todas mis conexiones nerviosas y mis ojos pueden abarcar  la superficie suave y translucida de su piel. Ding ding, hacen mis oidos y miro nerviosamente la hora, ahi, costado inferiorderecho, esa q cuando intento cambiarla me dice "no tiene permiso para cambiar la hora del sistema", es profético, es verdad, es una bofetada de verdad, no tengo permiso para modificar el tiempo, pero puedo, tal como ahora hacer con el lo que yo quiera.  Mis pies dentro de mis zapatos prisioneros de esta alfombra, del cemento, y de la tierra allá abajo de toda esta capa... hacia arriba el resto de mi cuerpo se dedica a modificarse, limpiarse y sus necesidades a veces son un poco molestas, como ese ding ding en el oido.  A veces se me ocurre callarlo con un par de luces mágicas o quizás eter líquido, pero la mayoría del tiempo lo ataco, no lo doy lo que quiere y lo trato como si no me perteneciera... no tenemos buena relación.   Es que quizas el mundo físico no es lo mio, hay veces que siento que las cosas me molestan, que la habitación no me quiere dentro de ella o los picaportes se resisten a mi mano. Pero por cosas del destino siempre dependo de ellas, de los aviones y los buses para encontrarlo, de las escaleras y las puertas para encontrar a mi hija, de los espejos y los peines para encontrarme a mi.  Estoy tan acostumbrada a luchar contra el que no se me ocurrió hasta ahora pensar que no tiene donde más ir.