domingo, 26 de octubre de 2008

FOMINGO

Muerdo el lápiz para no quedarme dormida, muerdo mis uñas y cambio de lugar las cosas una y otra vez, para no quedarme dormida.
Trabajar un domingo, mientras hay sol afuera. He marcado números de teléfono y cortado fax y hecho listas de cosas que mañana serán archivadas. Tengo una verdadera colección de recorridos en papelería, compras y despachos. Correspondencia, oficiar, estampado de visa, licitación, llamado, impresión, corrección, sistema, esas son palabras que tienen olor a trabajo y a rutina.
Mi domingo más común que de costumbre. Mi domingo de trabajo.

No hay comentarios: