lunes, 23 de febrero de 2009

No puedo respirar

Los días de insomnio han vuelto y nuevas pesadillas se esconden tras los párpados, esperando un descuido para transformarse en realidad.
No te puedo ver y esa falta de certezas me hace dudar de tu existencia. ¿tenías que jugar de ese modo? No me esperaba lo que ahora espero.
Un momento de estrella fugaz y ya estoy diciendo cursilerías.
Basta
no
tengo
que
hacerlo.
Mientras colocaba mi mano sobre tu frente y pensaba el desastre que provoqué a tu vida mi pecho se cerró. No puedo respirar, no me estoy ahogando, pero siento que debo racionar el aire hasta que no quede más que mis pulmones vacíos. Después de eso podré respirar bajo el agua, como el pez que me persigue.
No puedo respirar y no puedes hacer nada

viernes, 20 de febrero de 2009

Tienes que estar contenta II

Los días se han hecho doblemente pesados
ya no puedo imaginar otro estado que no sea este
ya no logro concentrarme en otra cosa
que no sea la apariencia de pez de su vida
tan contrarios a mis dos pies en la tierra
el ser de la ingravidez me preocupa
me tiene atrapada

viernes, 6 de febrero de 2009

Tienes que estar contenta

Me has dado una felicidad inmensa, un toque de la eternidad
y aunque lloré al saberlo
y a pesar de la conversción de anoche
no tengo otro pensamiento que el de tu felicidad
si, FELICIDAD, mayúsculas para el gran acontecimiento
que te espera (en realidad, el que esperas)
Inevitable el destino de nuestros cuerpos
Inevitable no sentir que estas haciendo lo correcto
Por eso el momento se vuelve mas trascendente
por que no hay vuelta atras
y por que ambas seguiremos avanzando
yo por sendas torcidas
tú por este nuevo estado, más sólido que los antiguos planes
más transparente y acogedor
abrazos pequeño salto mortal
abrazos por este cambio de era.

jueves, 5 de febrero de 2009

IMPOSIBLE

"Imposible saber cuándo ese rincón de mi alma se ha dormido
o cuándo volverá otra vez para tomar parte en mis fiestas íntimas
o si ese trozo se fue para siempre
o bien si fue robado y se encuentra íntegro en otro
Imposible saber si el árbol primitivo adentro de tu ser siente todavía el viento milenario
si tú recuerdas el canto de la madre cuaternaria
y los grandes gritos de tu rapto
y la voz sollozante del océano que acaba de abrir los ojos
y agitaba las manos y lloraba en su cuna
Para vivir no necesitamos tantos horizontes
Las cabezas de amapola que hemos comido sufren por nosotros
Mi almendro habla por una parte de sí mismo
Yo estoy cerca y estoy lejos
Tengo centenares de épocas en mi breve tiempo
Tengo miles de leguas en mi ser profundo
Cataclismos de la tierra accidentes de planetas
y algunas estrellas de luto
¿Recuerdas cuando eras un sonido entre los árboles
y cuando eras un pequeño rayo vertiginoso?
Ahora tenemos la memoria demasiado cargada
Las flores de nuestras orejas palidecen.
A veces veo reflejos de plumas en mi pecho
No me mires con tantos fantasmas
Quiero dormir quiero oír otra vez las voces perdidas
como los cometas que han pasado a otros sistemas
¿En dónde estábamos? ¿En qué luz en qué silencio?
¿En dónde estaremos?
Tantas cosas tantas cosas tantas cosas
Yo soplo para apagar tus ojos
¿Recuerdas cuando eras un suspiro entre dos ramas?"

martes, 3 de febrero de 2009

Linger

Esta canción es un regalo póstumo de vacaciones pasadas. Me ronda de vez en cuando la letra porque se ajusta a cualquier situación, es casi como un buen par de zapatos. Un buen accesorio para sufrir.
Rematando el recuerdo, pensando en mil soluciones para atar los lazos que llevamos puestos, busco modos, formas, intento no llevar mi imaginación demasiado alto para que la caida sea lo más suave posible. Como si eso fuera posible.
No me quito tu ausencia, no logro evitar tu llamado y aunque haga trizas los espejos cuando te odio, vuelvo desesperada a juntar los trozos. La imágen de mi rostro se distorsiona cada vez más.
Me pides lo que no puedo tener: PACIENCIA y justificas tus acciones con argumentos que dan risa, propios de quien no puede sostener por mucho tiempo la mentira.

domingo, 1 de febrero de 2009

VIAJE A NUEVO-VIEJO PUERTO

El viaje, primero el viaje y tú que tenías que esperar donde acordamos. Por supuesto que nos saludamos como dos viejos colegas, como dos viejos amigos. Nada para creer que no somos viejos ni nuevos conocidos. Las apariencias colgando de los espejos, las apariencias que desaparecieron una vez que cruzamos la cerca y vimos el río, nos enfrentamos como antes, como siempre. Los mismos deseos, las mismas palabras. Sé que no vamos a ningún lugar y sin embargo, deseo quedarme aquí otro momento. Sé que no puedes, que no debes faltar a la cita fijada con tu nuevo destino, con tus metas cumplidas, con quien espera todos los días que no estés haciendo lo de hoy.

Otra vez el viaje, otra despedida que se vuelve rutina.