miércoles, 24 de septiembre de 2008

CUADERNO AZUL


Sentadas sobre la cama, los pies descalzos, cientos de hojas sobre el suelo. Reimos tanto, sin control, reimos de los seres vivos, de tu letra y la mia en el libro de Santiago. Coronas para las dos, reinas de este misero lugar. Apoyo mi frente sobre la cama y las lágrimas de cierta herida se deslizan suave sobre la colcha. Hay que olvidar, me dices mientras lees a Huidobro (rehén de nuestro habitual encuentro)

Calafate y su sabor amargo - dulce en la boca, que me recuerdan a woody allen. Me recuerdan Pto. Aysén lloviendo, de la mano al final de la calle, lugares donde nadie puede ver que eres infiel.

El cuaderno y mi letra con lápiz verde, baile de ilusiones en el metro.... desliz (ups! lo siento!), recuerdos de risas ahogadas porque el hamster cuático podría salir de su pieza en cualquier momento.

Risas en la escalera, cuando nos escapamos a comprar y terminamos caminando en lugares tan olvidados que el instinto se despertaba.

Bennedetti ¿cuándo me dejaste?, estabas ahí infiel e ingrato, voluptuoso y cerrado sobre la cabecera.

Las lágrimas se secaron sobre la colcha. Cerraste el libro de Huidobro en mitad de un poema. Volvemos a sonreír, a reir, a gritar a escribir en el libro de Santiago y dejemos a los seres vivos dormir en sueño de los idiotas.
Sabes que es para ti amiga

lunes, 22 de septiembre de 2008

OBITUARIO

Escribiendo el obituario de una semana...
Creo que desperté el domingo demasiado lúcida y no recordé que fui estúpida y feliz al menos durante cuatro dias y sus noches.
El ejercicio de pensar y adivinar lo que sucederá mañana, de ensayar los modales, es agotador. Yo no quiero huir ni enfrentar, simplemente daré un paso al costado de tu vida y la veré pasar en paralelo... sin cuestionarte, sin aferrarme, sin confiar. Así podré reirme un poco de ti, tramoya de mi obra.
Tanto tiempo necesite de este momento... fumo un cigarro tras otro mientras me facinan tus movimientos a escondidas, tus dobles intenciones tan mal encubiertas.
¿Quién rie más en tus cenas?... te aseguro que las veladas de mascaras que frecuentas serían motivo de mis más vulgares carcajadas.
No me hagas caso, a veces puedo ser malvada, tierna, cruel, dulce y MITOMANA.

martes, 16 de septiembre de 2008

No hace falta que te diga...

Sonrío mientras sacas tu cámara (no es digital, tú jamás usarías algo así). Ahora estas a pasos de mi y yo sintiendome ridícula saco la lengua y arruino la foto.... eso es muy mio. ¿por que no quieres una foto? preguntas con cara de intrigado. Porque no voy a poder borrarla - contesto mientras dibujo caminos en el cenicero y me apuro a fumar otro mentolado.
Me acuerdo de un tipo larguirucho, demasiado entrometido y hablador que entró a la sala como si fuera su reino y nos miró a todos a los ojos. Recuerdo que no me intimidé con tu presencia, ni mucho menos me convenciste con tu discurso. Me reí de tus poemas y te convencí de escribir cuentos... te reiste de mis cuentos y me dejaste escribiendo poemas.

-hey, Nuwanda- te digo mientras me pasas libros y fotos de tu vida- ¿te acuerdas del trato?
Te ries, me callo, el trato era serio nuwanda ¿por que crees que te busco? ¿por que crees que me encuentras?...
Los dos frente a frente en la sala de biología, tú me miras fijamente y yo respondo a la señal. Luego, un gesto extraño y ensayado sale de tu cuerpo: juntando las manos creas un arma, me apuntas y disparas, luego tomas el arma imaginaria y apuntas a tu sien... siempre jalas del gatillo amigo.

Nuwanda deja los libros y cambia la expresión. Me mira a los ojos casi sin respirar, junta las manos y apunta a mi cabeza, se acerca despacio hasta que sus dedos tocan mi frente. Cierro los ojos para no ver como desapareces. Concentro mi ser en nuestro diminuto contacto y deseo que realmente algo detone desde tus manos.
Silencio... Respiras demasiado cerca...

Debiste apretar el gatillo nuwanda.

lunes, 15 de septiembre de 2008

APAGA EL SOL

Solo reir, eso completa el cuadro de lo que necesito en este momento. Ecos de un fin de semana en movimiento, hacia tu casa, hacia aysén, hacia un pub, hacia una cama. Tribus guerreaban en nuestras cabezas al despertar y yo te pedi que apagaras el sol.
¿puedes hacer que el mundo se detenga?. El Grave no tiene palabras, a veces mira al fondo del techo y guarda más silencio del necesario. Da igual, yo tengo conversación propia y nuestros diálogos a veces pueden alejarnos.
Prefiero bailar... ¿tú no?, es más cercana nuestra forma de ser y me divierte que seas tantos a la vez. ¿puede ser que tengas una amante para cada etapa?. entonces bailaremos hasta que la fiesta termine, beberemos más de la cuenta y cuando apaguen las luces verde neón y tus amigos nos vuelvan a abandonar te preguntaré si eres tú de nuevo y en medio de la ceguera y el roce con otros cuerpos sabré distinguir el camino que nos saque de ahi hacia una noche cerrada, donde nos volveremos a equivocar de calle, deshaciendo los pasos, saltando escaleras, tocando paredes de pasillos extraños, para encontrar una cama y pedirte al despertar que apagues el sol.

viernes, 12 de septiembre de 2008

RESACA

Despertando... viviendo apenas, hay una fuerza que cierra mis ojos y dobla mi espalda para caer suave sobre el pasto. Hay tanto sol que me molesta, la gente molesta, los teléfonos molestan. Quiero caer, pero el mundo egoísta, elefante de colores y sonidos me lleva de la mano a la conciencia. Navegar, esa es la palabra, tengo deseos de navegar o flotar, no se, cualquier cosa que me permita alejarme de este cuerpo, dejarlo inanimado y libre para desnudar la mente, hacerla leve.. solo quiero cerrar los ojos, doblar la espalda y caer suave sobre el pasto.

El teléfono sonó otra vez

lunes, 8 de septiembre de 2008

INAUGURACION

Desde que te conozco tenemos un trato: nadie abandona a un amigo en el error. Pero tu generosa forma de fallar hace que me vea como un pepe grillo patético, no puedo cerrarte los ojos, ni amarrar tus manos, con seguridad no eres pinocho. No puedo ni debo cerrar puertas a tu alrededor, por que te conozco tanto que de seguro encontrarás la forma de abrir ventanas en el suelo. ¿estarás bien? tengo la idea de que no será simple ni fácil como parece. Solamente la idea.
¿recuerdas como es reirse con solo mirar?
¿recuerdas como es escribir cuando se necesita borrar?
extraño el cuaderno de Santiago y esa locura momentánea, tan exquisita, tan frágil y curiosamente perdurable,.

martes, 2 de septiembre de 2008

UN ERROR

Eso es, léelo, asúmelo, grábalo en tu historia, por que no se volverá a repetir. No consentiré otra caida. ¿cómo se puede fallar tanto?.
Tengo frío, manos y pies congelados y una sensación gelatinosa en el pecho.
No se volverá a repetir y Fuguet regresará a rebobinar a donde le corresponde, tal como dejo el libro te dejo a ti: incompleto.