miércoles, 24 de septiembre de 2008

CUADERNO AZUL


Sentadas sobre la cama, los pies descalzos, cientos de hojas sobre el suelo. Reimos tanto, sin control, reimos de los seres vivos, de tu letra y la mia en el libro de Santiago. Coronas para las dos, reinas de este misero lugar. Apoyo mi frente sobre la cama y las lágrimas de cierta herida se deslizan suave sobre la colcha. Hay que olvidar, me dices mientras lees a Huidobro (rehén de nuestro habitual encuentro)

Calafate y su sabor amargo - dulce en la boca, que me recuerdan a woody allen. Me recuerdan Pto. Aysén lloviendo, de la mano al final de la calle, lugares donde nadie puede ver que eres infiel.

El cuaderno y mi letra con lápiz verde, baile de ilusiones en el metro.... desliz (ups! lo siento!), recuerdos de risas ahogadas porque el hamster cuático podría salir de su pieza en cualquier momento.

Risas en la escalera, cuando nos escapamos a comprar y terminamos caminando en lugares tan olvidados que el instinto se despertaba.

Bennedetti ¿cuándo me dejaste?, estabas ahí infiel e ingrato, voluptuoso y cerrado sobre la cabecera.

Las lágrimas se secaron sobre la colcha. Cerraste el libro de Huidobro en mitad de un poema. Volvemos a sonreír, a reir, a gritar a escribir en el libro de Santiago y dejemos a los seres vivos dormir en sueño de los idiotas.
Sabes que es para ti amiga

1 comentario:

Emily dijo...

Lo sé amiga, parte de nuestras mentes extrañas se guarda en el cuaderno, en mi cajonera. Nuestras aventuras estúpidamente patagonas, jaja. Amiga mía, cuándo volvemos a caer en esos traspiés que nos provocan tanta alegría verdadera? no como las coronas o el dulce, alegría de verdad, por lo absurdo que se vuelve todo cuando lo hacemos conciente. Porque lo has notado cierto? que estos momentos son parte de nuestra inercia sureña? ya vendrá la época de reflexión y cordura, volveremos a jugar con los muñequitos de trapos, haciendolos bailar para nosotras y apareceremos tras el escenario muertas de risa, por lo que provocamos cuando actuamos imprudentemente, así sí amiga, somos tan felices. Dejemos de esperar que los demás nos generen momentos felices, recuerda que nuestra vida es paralela a la de los demás, juntos pero no mezclados, tratemos de no olvidarlo nuevamente ok? Te adoro amiga y no es que te ame con el amor vulgar, es que cuesta tanto repetir lo que creamos para nosotras, cuesta tanto incluir gente que encaje en nuestras risas, que no se sienta ofendido o que no trate de ofendernos... bah¡¡¡ ya basta. Esperame hoy que no fallo, tu, yo, coronas y quien sabe que más?