viernes, 21 de noviembre de 2008

SOY PROFE Y QUE?

ETHOS
La naturaleza de las personas, el ser que incubamos dentro es un engendro algo extraño que a veces suele romper su celda y recorrer el cuerpo creando caos entre nuestras sensaciones. ¿Qué nos hace humanos?, la biología? La cultura? El conjunto de reglas que creamos para poder vivir sin arrancarnos lo ojos? El pensamiento? Capacidad de comunicarnos?. A mi parecer, lo único que me hace humana son mis defectos. No existe criatura más necesitada que un ser humano, nacemos débiles y dependientes, somos fruto de la protección de otros seres y con el tiempo vamos integrando sus costumbres en un proceso acelerado de aprendizaje no reglado. Me recuerda a Vigotsky y su zona de desarrollo próximo, una teoría del aprendizaje como un proceso eminentemente sociocultural donde el motor del desarrollo es la interacción social. Creí que jamás coincidiría con mi profe de la U que nos martirizó con este tipo durante unos dos años. Ahora entiendo que el aprender no es algo acumulativo, ni mucho menos individual puesto que necesitamos del colectivo para recrear diversos modelos humanos.
¿Por qué no creo que sea acumulativo?, bien, separemos conceptos: los conocimientos (información que se considera valiosa en cierto momento) son acumulativos, pero los procesos cognitivos (pensar, en palabras fáciles) se caracterizan por su movilidad y particularmente por que no estamos concientes de ello (felices los que alcanzan la metacognición). Aprender, en su real sentido, es alcanzar el punto donde el conocimiento estéril cobra significado para nuestras vidas. Se transforman en acción. Ahora, si constantemente pasamos por procesos únicos, a pesar de que son comunes a todos los seres humanos (me quedo con la idea de las crisis normativas), entonces estamos frente a la renovación constante de nuestros aprendizajes. Del conocimiento (la base formal), pasamos al aprendizaje (acción) que decanta como “experiencia” (ese término no me gusta, pero es lo que tengo integrado). Utilizamos lo que está sin movimiento y lo transformamos en historia real.
Ahora la pregunta del millón ¿Qué tiene que ver todo esto con el tema de que ser humano es tener defectos? Bien, por mucho que nos esforcemos la experiencia no sirve para dar respuesta a la gama de reacciones del ser humano. Somos nuestro propio proyecto de aprendizaje, sujetos en construcción constante. Incluso cuando ya piensas que no puedes sorprenderte más de la vida, ésta encuentra formas de desafiarte a la acción. El asunto es: ¿Cuántas veces vas a aceptar?

1 comentario:

Anónimo dijo...

El defecto es inherente al sujeto pero no se justifica su exaltación.

Se acepta si convence/conviene.

¿No?