domingo, 1 de febrero de 2009

VIAJE A NUEVO-VIEJO PUERTO

El viaje, primero el viaje y tú que tenías que esperar donde acordamos. Por supuesto que nos saludamos como dos viejos colegas, como dos viejos amigos. Nada para creer que no somos viejos ni nuevos conocidos. Las apariencias colgando de los espejos, las apariencias que desaparecieron una vez que cruzamos la cerca y vimos el río, nos enfrentamos como antes, como siempre. Los mismos deseos, las mismas palabras. Sé que no vamos a ningún lugar y sin embargo, deseo quedarme aquí otro momento. Sé que no puedes, que no debes faltar a la cita fijada con tu nuevo destino, con tus metas cumplidas, con quien espera todos los días que no estés haciendo lo de hoy.

Otra vez el viaje, otra despedida que se vuelve rutina.

No hay comentarios: