Si tienes suerte, sólo si la suerte existe, entonces tendrás el privilegio de conocer en tu vida a seres que son faros en el mar... luces en la oscuridad.
Si la suerte no existe, entonces tendrás que dejar a parte el discurso de arriba y comenzar a contar cuantos cuerpos pisoteaste para llegar a donde estas. Lo sé, suena cruel, pero no puedo negar que a veces la felicidad de la gente (incluida la mía) se construye sobre los daños causados a otros. No me refiero a grandes daños, si no a la acumulación de golpes, rasguños y cicatrices. Me preocupa, porque siento que hace tiempo que no me cobran mi cuota por la felicidad presente.. y creo que la paga me va a doler.
A veces fue producto de malos momentos, algo así como descordinación del tipo que dirige la obra... todo bien, excepto que mi personaje se equivocó de cuadro. Otras veces restringo mi sentimiento, o exagero... no tengo equilibrio y eso se me nota cuando hago caso de mis impulsos y olvido que soy humana, que mis fallas superan mis virtudes y que no puedo pedir nada a otros de la misma clase.
Me guardé saludos sinceros esta navidad, me los guardé para evitar el daño. No quisiera borrar las luces que prendiste en mi alma, ni el tortuoso aprendizaje. Pero creo que esta vez es mejor un silencio abrumador y contundente.... como la oscuridad
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