viernes, 22 de mayo de 2009

Tardes de lluvia

Otra vez lluvia, estoy a punto de un ataque de claustrofobia, no puedo creer que siga este ritmo de gris el tiempo. Tengo unas ganas terribles de irme de aqui, un deseo muy fuerte de tomar un avión.
Cruza los dedos, toca madera y piensa que el invierno pasado fue igual... mentira, el invierno pasado se me olvidó fijarme en lo horrible del día, se me olvidó preocuparme del gris o de la lluvia, el invierno pasado no tenía días, ni rostros, ni el lamentable suceder de las cosas. En cierto sentido el invierno pasado era más yo que ahora que soy dos.
No lo extraño tanto, me extraño yo, me puse gris como este pueblo deshabitado.

Benditos los seres que emigran.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pensá que cambiar de natural, es más, cambiar debe se lo único constante

Saludo