Puede parecer simple, pero no, exige el esfuerzo constante de un gota de agua erosionando la piedra, la dedicación absoluta del virtuoso y la concentración necesaria para completar una obra maestra. En mi caso, por falta de experiencia en la tarea de convertir mi comportamiento en un ejemplo de idiotez, cometi el error de abotagar mis sentidos con litros de alcohol, que por horas de acumularse y fermentar en mi interior no me dejaron completar la ejecucion del acto de diva moribunda...
Hay algo más triste que desear hacer algo mal y que ni siquiera eso te resulte?? creo que caí en la desgracia de aquellos que carecen de la voluntad para perder con dignidad. creo que soy la clase de perdedora que luego de perder se cae o pierde los zapatos o hace algun ridiculo fenomenal que le otorga al acto idota el complemento perfecto del ridículo.
y que peor ridículo que perder sin siquiera haber ganado.
LA VERDAD ES QUE NO ESTOY TAN MAL... JAJA
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